Actualizado el jueves, 11 septiembre, 2025
Visitas guiadas en el Alcázar de Córdoba
A orillas del río Guadalquivir, en su margen izquierda y en paralelo con él, se encuentra la fortaleza militar llamada Alcázar de los Reyes Cristianos, con sus jardines y rodeada por un muro de sillares. Fue construida sobre parte del solar donde se ubicaba el Palacio Califal de los Omeya.
¿Cómo visitarlo con un buen guía? Mira estas opciones:
🏰 Alcázar de los Reyes Cristianos · Visitas
🔹 Qué vas a ver — Jardines de agua y azahar, torres y murallas con vistas al Guadalquivir, mosaicos romanos y estancias palaciegas que narran siglos de historia ✨.
🔹 Experiencia — Un recorrido ágil por interiores y jardines, perfecto para amantes de la historia y la fotografía; ideal para enlazar después con un paseo por el centro histórico.
👥 Planes para visitarlo
📲 Visitas privadas — Contacto directo por WhatsApp o info@visitarcordoba.es

El Alcázar fue reconocido Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994, como parte del Centro Histórico de Córdoba, si bien, en 1931 fue declarado Monumento Histórico. A lo largo de los años, ha sido residencia real, sede del Tribunal de la Inquisición y Cárcel, hasta ser abierto al público en 1960.
El Alcázar: una sucesión de construcciones
Su origen está en el Castellum construido en el siglo V para proteger el punto romano. La zona constructiva había tenido carácter portuario en el siglo I e industrial en los siglos III y IV. Ya en época andalusí, la primera de las construcciones de importancia sería de la época de Adl Rahmán II (822-852), emergiendo de nuevo como residencia tras la caída Medina Azahara y del Califato de Córdoba.

De la alcazaba de época almohade, de época de Abu Yacub Yusuf (1171-1172) permanecen un muro de 6 metros en el patio de las Mujeres, así como un gran arco de finales del siglo XII.

Tras la conquista cristiana por Fernando III, el Santo, en 1236, el solar del alcázar andalusí fue objeto de reparto y no sería hasta Alfonso XI, en 1328, cuando el monarca procedió a la construcción de un nuevo alcázar que incorporaba unos baños mudéjares (quizás almohades) conocidos como baños de doña Leonor, amante de Alfonso XI. Algunos monarcas como Enrique II le añadieron torres albarranas y reforzaron su muralla.

Una vez construido, fue residencia real y testigos de diversos hechos históricos, como la lucha fratricida entre Pedro I y el futuro Enrique II, su hermanastro. También fue testigo de bodas reales como la de Enrique IV con Juan de Avis en 1455. Los Reyes Católicos residieron en el Alcázar de los Reyes Cristianos durante parte de la campaña de la toma del reino nazarí de Granada y en él planificaron la toma de Canarias. También acogió como cautivos en diferentes momentos a los reyes de Canarias y al emir Boabdil, tras ser apresado en la batalla de Lucena. Infantes Reales como María de Aragón, futura reina de Portugal, vieron su primera luz en el Alcázar de los Reyes Cristianos y su Torre del Homenaje fue testigo de la entrevista de Colón con los reyes en 1486.

A partir de la toma de Granada el alcázar fue entregado a la Iglesia para ser sede del Tribunal del Santo Oficio. Se construyeron celdas en los baños mudéjares y una capilla en el siglo XVIII. Ya en 1812, tras ser abolida la Inquisición, pasó a ser cárcel municipal, con una remodelación que llevó a cegar los arcos del patio mudéjar para construir nuevas celdas.

El Alcázar en la actualidad
La forma casi cuadrada del Alcázar se encuentra cerrada en sus cuatro esquinas por sendas torres. Al noreste se halla la torre del Homenaje (antiguamente, del Reloj, de planta octogonal, antiguamente llamada torre del Reloj. Al noroeste está la torre de los Leones, de planta cuadrada, del siglo XIII, bajo la que se encuentra la puerta de acceso de los visitantes, con escudo de Felipe II y dos gárgolas con forma de león; alberga la recepción en su planta baja y la capilla de San Eustaquio en la alta.

Al suroeste la torre de la Inquisición o de los Jardines, de planta circular. Al sureste está la torre de la Paloma o de la Vela, de planta cuadrada, de mediados del siglo XX, siendo demolida la original en la mediación del siglo XIX.
Al acceder por la puerta de los Leones, una estatua de Alfonso X el Sabio, de Polo Velasco, da paso a la galería. Allí se muestran dos bustos femeninos en mármol (quizás Juno y Flora), un busto de Séneca, de Mateo Inurria o el sarcófago de las Puertas del Hades, en mármol de Carrara, del siglo III. Desde la galería se accede a la torre de los Leones y al interior de la torre del Homenaje.

El actual Salón de los Mosaicos fue la antigua sala donde la Inquisición celebra sus autos de fe y después sería la capilla de la cárcel. En ella se encontraba la obra Calvario de la Inquisición de Antonio del Castillo (1650) y representaciones de Pedro de Verona y del martirio de Pedro Arbués. La sala acoge ocho de los mosaicos de los siglos II y III encontrados en la plaza de la Corredera que representan, entre otros, a Polifemo, Galatea o Medusa.

Junto a esta sala se encuentra la Sala de las Recepciones o del Océano, por el mosaico dedicado a esta deidad. La sala, de planta cuadrada, alberga sitiales del coro capitular del siglo XVII en representación de las colaciones cordobesas, un bargueño del siglo XVIII y un busto de Gonzalo Fernández de Córdoba de Federico Amutio y Amil.
Los Baños Reales de doña Leonor, cegados de luz natural al construir la Sala de la Inquisición, constaban de salas de vestuario, fría, templada y caliente, de estilo mudéjar y con estrellas de ocho puntas como tragaluces. Fueron la sala de torturas del período inquisitorial. En el plazo de Gaspar de la Peña, de 1662, se llamaba zona de las bóvedas.

A los jardines del Alcázar se accede por el Patio Mudéjar, con sus galerías porticadas y anexo a la muralla que une las torre de los Leones y de la Inquisición. El patio posee un surtidor y dos estanques y el escudo de la Corona de Castilla en sus zócalos. El Patio de las Mujeres, zona femenina de la cárcel, está derruida y permite mostrar restos de época romana como el mosaico de los peces y restos de la muralla, así como vestigios de colmatación sobre la que se construyó el Alcázar omeya.

Para finalizar, los jardines del Alcázar se ubican en su antigua huerta y albergan palmeras, cipreses, naranjos y limoneros. El jardín Alto, con sus setos aromáticos, discurre entre la torre de los Leones y las Caballerizas reales. El jardín Medio, del siglo XIX, más íntimo, antiguo Jardín de los Inquisidores. El jardín Bajo, octogonal, es el más extenso, con el paseo de los Reyes bordeado por cipreses cilíndricos, dos estanques y varias esculturas con los monarcas castellanos, que culminan con los Reyes Católicos y Cristóbal Colón.»





Leave a Comment